Que el resultado de las elecciones patitocráticas, que no democráticas, del pasado domingo en España estaba cantado es algo que estaba, de antemano, fuera de toda duda. Que “los peperos de la gaviota” se iban a llevar de calle a “los del capullo en la mano” era algo que nadie cuestionaba. Que lo hicieran de [...]

